Experiencia en Art Week CDMX 2025

Estar rodeada de creativos es vivir en un estado de incertidumbre constante. Es caminar por senderos como los de Alicia en el País de las Maravillas, donde no importa qué camino elijas, siempre llegarás a un destino lleno de sorpresas. Así fue mi experiencia al adentrarme en el mundo del arte y el diseño.

En este viaje, siempre acompañada de artistas, las oportunidades llegan como obsequios inesperados. Una de ellas fue la oportunidad de vivir de cerca la Semana del Arte en la Ciudad de México, particularmente en Zona Maco. Este evento reunió a galerías y artistas de todo el mundo al brindar un espacio único para que creadores y artistas se presentaran ante un público ávido de explorar las obras que formaban parte de la feria.

Crédito: Cortesía.

Durante la Art Week en febrero de 2025, la ciudad se llena de una energía vibrante donde el ajetreo convive con una sensación de libertad. Es un cúmulo de experiencias que no pueden entenderse hasta vivirse en carne propia.

Las calles se transforman en una pasarela en la que los atuendos desafían las normas de la temporada y los accesorios cobran un valor propio, independientemente del material del que estén hechos. Desde una cadena de oro hasta un anillo de plástico, todo tiene un significado y aporta un toque único al conjunto.

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Los sonidos de la naturaleza se entrelazan con la música de las fiestas y crean una mezcla inesperada que da la sensación de estar inmerso en un viaje constante de imaginación.

El contar, o no, con el criterio de artista, al menos en este momento, no es un obstáculo para optar por rutas combinadas. En mi caso, como profesional de la salud mental, lo considero una puerta abierta de par en par, que permite explorar ideas que nacen de emociones tan diversas como la tristeza, la alegría y muchas otras. A través de ellas, es posible canalizar la energía y transformarla en lo que realmente son: experiencias artísticas.

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Sin lugar a dudas, esta semana tan singular, al pisar la ciudad, se ha convertido en una fuente de inspiración que no se puede describir, sino solo sentir.

Participar en la Art Week con la Universidad de Monterrey fue sumergirse en una experiencia vibrante, donde la creatividad se desborda en cada rincón. El arte se convierte en un lenguaje universal que une a todos, sin importar su origen. Aunque no sea mi alma mater, la UDEM me hace sentir incluida, parte de una comunidad que celebra el talento, la expresión y la diversidad cultural. Además, la presencia de exalumnos ya consolidados como Serrer, Koba, Mina Ro Mina, Caletia, Carduma, Cuna de Piedra, Bestia Durmiente, Namuh, Arte Objeto y el libro Algunas de estas cosas son ciertas, aporta una riqueza única al evento. La calidez y apertura del equipo, tanto de la Universidad como de los egresados hicieron que al participar nos sintiéramos bienvenidos, conectados y parte de un fenómeno que trasciende los límites académicos y geográficos.

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