
Autosabotaje: ¿soy mi propio enemigo?
Por: Karol Ramos, estudiante UDEM de la Licenciatura en Psicología
De acuerdo con Myers y Twenge (2017) el autosabotaje sucede cuando la gente sabotea (valga la redundancia) sus oportunidades creando impedimentos que hacen menos probable el éxito. A veces pasa que cuando tenemos miedo a fracasar nos preparamos menos, le damos ventaja a otros oponentes o tenemos un bajo desempeño para no crear expectativas que quizá no podamos alcanzar. ¿Entonces somos nuestros propios enemigos? No necesariamente, pero algo hay de cierto.

Pongamos un ejemplo: Imagina que hoy es viernes y mañana sábado tienes un examen parcial para la materia más difícil que llevas, pero como es viernes tus amigos te invitaron a una fiesta. Decides ir a la fiesta en vez de estudiar y al día siguiente repruebas el examen. En este caso, te dices: “Bueno, reprobé porque ayer no estudié lo suficiente. Si hubiera estudiado, seguro que paso”. Le echas la culpa a algo externo y no a ti mismo; en cambio, de haber estudiado y aún así reprobar, no le hubieras podido echar la culpa a la fiesta.
Hacemos esto con el fin de protegernos, ya que nos causaría más angustia reprobar un exámen cuando sabemos que nos hemos preparado bien e invertimos tiempo y esfuerzo estudiando. Nos resulta más fácil de procesar la falla cuando posponemos las cosas y ponemos excusas, al contrario que cuando ponemos mucho esfuerzo en ello. Es decir que asociamos esto a factores externos y no a una falta de capacidad, habilidad o talento. “En realidad no soy un fracaso, me hubiera ido bien si no fuera por este problema” (Scheiner et al. 2014, citado en David et al. 2017).

Existen dos tipos de autosabotaje: el verbal y el conductual. Las personas con autosabotaje conductual llevan a cabo acciones intencionales que impactan directamente el rendimiento, es más activo, con propósito en mente y es más fácil de observar.
Independientemente de su tipo, las conductas de autosabotaje pueden ser transitorias, situacionales o crónicas y permanentes con efectos perjudiciales en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
Algunas de las conductas de autosabotaje más comunes son:
- Síndrome del impostor
- Inhabilidad para controlar la situación
- Sobrepensar o temerle a la falla
- Dudar de uno mismo o tener poca autoeficacia
- Autocrítica
- Quedarse en la zona de confort
- Negatividad
- Aburrimiento
Las personas con autosabotaje verbal piensan que la causa de su bajo rendimiento (comúnmente en tareas académicas) está en el mundo exterior, es decir que las fallas se le atribuyen a estrés, ansiedad, dolor, mala suerte y otros factores tanto físicos como psicológicos. De esta forma, usamos las excusas como mecanismo de defensa ya que evitamos enfrentarnos a inseguridades o miedos, lo que nos lleva a caer en el autosabotaje.

¿Cómo podemos abordar el autosabotaje verbal?
Esto se relaciona con el concepto del autodiálogo negativo, que influye en cómo interpretamos nuestras experiencias y desafíos. La manera en que hablamos con nosotros mismos juega un papel clave en cómo percibimos nuestras capacidades y, por ende, en nuestras acciones. Cuando este diálogo interno es autocrítico, alimenta el autosabotaje reforzando ideas erróneas sobre la imposibilidad de superar obstáculos. El autodiálogo negativo también aumenta el miedo al fracaso, lo que nos lleva a evitar desafíos o rendirnos por completo. Cambiar el autodiálogo negativo a uno más constructivo nos ayuda a superar el autosabotaje promoviendo la compasión y la tolerancia.
¿Cómo tener un autodiálogo positivo?
Para poder cambiar la forma en la que nos hablamos, primero debemos ser conscientes de cuál tipo de autodiálogo tenemos. En ocasiones no somos conscientes de cómo nos dirigimos a nosotros mismos, cuestionarnos nuestros propios pensamientos también puede ser de ayuda. En ocasiones damos por hecho que lo que pensamos es real, sin embargo no siempre es así; la próxima vez que pienses que no eres capaz de lograr algo, haz una lista de los obstáculos que podrían impedirlo y una lista de lo que te pueden ayudar a lograrlo, seguramente hay más cosas que te ayuden a lograrlo que cosas que te lo impidan.
Hablarnos a nosotros mismos como si fuéramos alguien más también ayuda a ser más positivos; comúnmente somos más amables con los demás que con nosotros. Por ejemplo, cuando un amigo te dice que está nervioso porque piensa que le fue mal en un examen, tal vez lo que dirías sería “no te preocupes, te va a ir bien”, entonces, ¿por qué no nos podemos decir eso a nosotros mismos?
Dato curioso: Celik et al realizó una prueba T de actitudes de autosabotaje en universitarios y encontró una diferencia significativa entre géneros. Los niveles de autosabotaje de las mujeres son mucho más altos que los de los hombres. ¿Te lo hubieras imaginado?
¿Qué actitudes de autosabotaje reconoces en ti?
Referencias
Celik, M., y Kanak, M. (2021). An investigation of the relationship between the narcissism levels and self-sabotage levels of university students. Research in Pedagogy, 11(2), 501-510.
Myers, D. G., y Twenge, J. M. (2017). Psicología social (13a. ed.). McGraw-Hill Interamericana.
This is how unconscious self-sabotage in a romantic relationship works. (2024, May 24). Documento – Gale OneFile: Informe Académico. https://go.gale.com/ps/i.do?p=IFME&u=udem&id=GALE%7CA795495458&v=2.1&it=r&sid=ebsco&aty=sso%3A+shibboleth
Zhang, F. (2022). A theoretical review on the impact of EFL/ESL students’ Self-Sabotaging behaviors on their Self-Esteem and academic engagement. Frontiers in Psychology, 13. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.873734