
La herida invisible: el arte como sanación emocional y mental
Por: Abraham Morales.
La arteterapia nos ayuda a ampliar nuestra consciencia por medio de la materialización de una imagen que revela y pone en juego diversos símbolos y mitología personal, logrando así una comprensión más extensa de nuestras relaciones con el mundo y con nosotros mismos. Ximena escribe en su libreta al mismo tiempo que garabatea pequeños dibujos, como le indicó su profesor especializado en el uso del arte como terapia de sanación emocional. Está muy concentrada, pero repentinamente empieza a sollozar, busca en el salón de clases algo a qué asirse, algo que la mantenga a flote en este mar de emociones.
Sanar desde el arte puede resultar doloroso, confuso, incompleto. Pero es real y eso apoya este proceso terapéutico. A veces el dolor no sabe hablar; se esconde en el cuerpo, en el insomnio, en el cansancio emocional, en el vacío de la ausencia. Pero cuando no se puede decir, se puede pintar, esculpir, escribir, o simplemente manchar un papel con los colores que yacen en nuestro interior. El arte en cualquiera de sus formas nos permite crear un espacio donde podemos existir sin dar explicaciones. No importa si el resultado es “bonito” o no. Lo que importa es que es verdadero, pues nace de nuestras vivencias más profundas y trascendentales.
La arteterapia es una disciplina que une la psicología con la creación artística como herramienta de sanación. No se trata de formar artistas, sino de brindar un canal para expresar lo que muchas veces las palabras no son capaces. Esta práctica se ha utilizado con personas que atraviesan por ansiedad, depresión, traumas, duelos, enfermedades crónicas e incluso crisis de identidad. Pero también es una herramienta poderosa para quienes simplemente necesitan reconectar consigo mismos.

El inconsciente como guía
La arteterapia como disciplina formal es relativamente reciente, pero podemos señalar a Sigmund Freud como su precursor. Y es que él utilizó la interpretación de los sueños y la exploración de las expresiones artísticas de sus pacientes como vías para acceder al inconsciente. Hoy sabemos con absoluta certeza que los recuerdos reprimidos y los conflictos internos se manifiestan de manera simbólica en los sueños y en las creaciones artísticas. Al analizar estos símbolos, Freud buscaba comprender las dinámicas psíquicas subyacentes para, de esta manera, ayudar a sus pacientes a tomar consciencia de sus conflictos y apoyar el proceso de sanación emocional y mental. Esta perspectiva sentó bases teóricas fundamentales para el desarrollo posterior de la arteterapia:
El simbolismo: La idea de que las imágenes y las expresiones pueden representar contenidos inconscientes.
La proyección: La noción de que los individuos proyectan sus sentimientos y conflictos internos en sus creaciones.
La catarsis: La posibilidad de liberar emociones reprimidas a través de la expresión.
La importancia del inconsciente: El reconocimiento de que gran parte de nuestra vida psíquica opera fuera de la conciencia.
Estos conceptos fueron cruciales para que otros teóricos* desarrollaran la arteterapia como una disciplina específica que utiliza la creación artística como un medio principal de comunicación y exploración emocional.
La imaginación genera realidad
Por supuesto, existe un método eficaz para lograr la sanación emocional y mental a través del arte. Son ciertos pasos que se deben seguir, que se ajustan a la narrativa personal de cada individuo, pero se necesita entrenamiento para interpretar símbolos y generar metáforas. En el camino de la construcción de una imagen, se desatarán nudos emocionales que a veces ocultan un daño profundo, como sucedió con Ximena, que expresó su deseo de hacer una ilustración en homenaje a su abuela.
Con la guía del profesor fue capaz de escribir una narración acerca de las reuniones de su familia en las fiestas importantes y cómo era feliz con su abuela, quien, de hecho, se encargó de criarla como a una hija. Ximena trabajó en la idea de construir un retrato de su abuela, que siempre fue su espacio seguro y con quien tenía una vida feliz y sin sobresaltos. Trabajó con esos recuerdos infantiles llenos de alegría, pero en el proceso de bocetaje y escritura se desataron emociones que tenía enterradas en su inconsciente: los primeros años de su vida estuvo con su abuela porque fue abandonada por su madre y, en el proceso de creación artística, se liberó el recuerdo de los constantes abusos de esta cuando regresó por ella. Uno de los bocetos que logró construir presentaba la pequeña imagen de una niña sentada en una silla con fuego a sus pies. Sí, ese era uno de los muchos castigos que sufrió.
Una vez que se reconocen estas imágenes, puede iniciar su sanación emocional, construyendo un retrato lleno de narrativa visual: una imagen que homenajea a su abuela y se apoya de símbolos personales deviene en un ejercicio que se vuelve poderoso, un conjuro alquímico, un acto casi de magia.
Es muy común no darnos cuenta de que aquellos recuerdos que pretendemos borrar por completo de nuestra existencia son la materia prima para construir desde la imaginación e integrarlos al espacio perceptible: nuestra realidad. Una vez que se han materializado, provocan un cierre, un intercambio con los involucrados en ese espacio y restablecen la comunicación con los otros, reforzando así nuestras relaciones afectivas más importantes.
Ximena ha logrado construir algo más que un retrato: es un repositorio de recuerdos agridulces; pero al materializarlo en algo tangible, logró sacarlo de su territorio emocional, ha removido esa espina que lastimaba su psique. Logró un cierre después de décadas de vida.
Este proceso es similar a la relación imaginaria propuesta por el artista Francis Alÿs: vivir con el espíritu con el que jugábamos cuando éramos niños. El juego entendido como la puesta en suspensión de una realidad adversa, que permite tramitar una realidad insoportable. Es una práctica estética que posibilita el trámite de emociones profundas desde el espacio afectivo, a través del proceso creativo de construcción de una imagen.

Sanar nuestras carencias
Se representa con imagen lo que no se ha podido expresar de ninguna otra manera. Para Freud, lo real está vinculado a la realidad externa y las experiencias traumáticas; Lacan considera lo real como una dimensión más amplia y profunda que lo únicamente tangible.
Usualmente lo que nos determina en la vida es la falta de algo, ya sea amor, dinero, amigos, familia. La práctica de construcción de imaginarios personales nos obliga a mirar ese vacío, esos huecos que no nos gustan mirar, pero que son determinantes en nuestra existencia. Al darles imagen los invocamos y traemos a esta realidad para ayudarnos a sanar esas carencias.
Nos abre los ojos. Son artefactos que nos hacen ver en el sentido más amplio de la palabra. Gérard Wajcman dice: “Todo lo visible se yergue sobre el fondo de una carencia”. El arte deja de ser solo pintura y color para convertirse en imágenes de lo real, de la ausencia que habita en cada uno de nosotros. Nos otorga la capacidad de mirar nuestro entorno desde otro punto de vista, uno más sensible y que nos permite crear una realidad amable, disfrutable. Vivimos en una sociedad que nos exige tener respuestas rápidas, ser productivos y mantener siempre el control, pero el arte es todo lo contrario: es pausa, caos, intuición. Y eso lo vuelve profundamente humano. Crea sin expectativas, sin juzgarte ni buscar entender todo. El arte te mostrará lo que necesitas ver.
GENERA UN ESPACIO CREATIVO
Estas sencillas actividades te ayudarán a conectar contigo mismo desde un lugar seguro.
Dibuja tu emoción del día
Elige una emoción que te haya acompañado durante el día y represéntala con formas y colores. No intentes hacerlo bonito: solo deja que fluya.
Crea un diario visual
Usa una libreta solo para ti. No hay reglas, así que puedes combinar dibujo, palabras, recortes, garabatos… Cualquier cosa que te ayude a expresarte. No revises, solo crea.
Pinta sin ver el papel
Cierra los ojos, respira profundo y deja que tu mano se mueva libremente. Después de unos minutos abre los ojos y observa qué sucedió. ¿Qué te dice esa imagen?
Collage de deseos o heridas
Recorta imágenes o palabras de revistas y arma un collage que represente algo que quieras sanar o un deseo que tengas. El subconsciente siempre elige por ti.
PRECURSORES DE LA ARTETERAPIA
Hans Prinzhorn
Estudió miles de obras de pacientes psiquiátricos, lo que lo llevó a la publicación de El arte de los enfermos mentales, en 1922. Esto ayudó a valorar la expresión artística fuera de los cánones tradicionales y a vincularla con estados psicológicos.
Viktor Lowenfeld
Profesor de arte en la Universidad de Pensilvania, estudió las etapas del proceso creativo en niños, sentando las bases sobre cómo el arte refleja el desarrollo psicológico.
Margaret Naumburg
Considerada una de las “madres” de la arteterapia, enfocada en la expresión espontánea, veía la creación artística como una forma de pensamiento simbólico que permitía liberar material inconsciente.
Edith Kramer
Fue otra pionera fundamental, cuya formación artística le permitió trabajar con niños, poniendo énfasis en el proceso creativo en sí mismo como alternativa terapéutica y curativa a través de la sublimación e integración.
Adrian Hill
Artista británico quien finalmente acuñó el término art therapy en 1942, cuando observó los beneficios que el dibujo y la pintura tenían en el bienestar emocional y la distracción de cualquier enfermedad. Y es que la creación artística permite concentrarse profundamente en una actividad, llevándonos a estados mentales que nos permiten alejarnos de cualquier situación y sentirnos en una burbuja protectora, un medio ambiente seguro. Como bien dijo el artista estadounidense Marshall Arisman: “Dibujar es meditar”.