Nuevas formas de lidiar con el cansancio

Por: Alondra Montero, estudiante de la Licenciatura en Psicología Clínica

Hoy en día la productividad se ha convertido en la máxima prioridad en prácticamente todos los ámbitos de la vida humana. Ya no basta con ser funcionales en el entorno laboral o escolar, ahora se nos exige tener un estilo de vida insostenible basado en estar activos de manera constante las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Juan Evaristo Valls Boix, profesor de Filosofía de la Cultura en la Universidad Complutense de Madrid, señala cómo la lógica laboral se ha expandido a otras esferas de la vida privada, llegando al punto en el que el ocio ya no consiste en hacer nada, sino en llenar nuestro escaso tiempo libre para seguir trabajando, dejando de ser un espacio de relajación y desconexión. Con ello se ha ido desarrollando una cultura que glorifica estar siempre ocupado (Alpañés, 2024). Esto lleva a que veamos las reuniones sociales casi como tareas. Las redes sociales desempeñan un papel fundamental en este fenómeno, pues ejercen una constante presión para mantenerse en movimiento y no detenerse nunca. Es común encontrar tendencias que promueven rutinas activas, tales como videos de  A productivity day in my life (donde se documentan jornadas sin pausa desde las 5:00 a. m.), guías sobre cómo abandonar tu lazy era o listas de consejos para maximizar el rendimiento académico y laboral.

Crédito: Foto de bruce mars en Unsplash.

El común denominador en esta dinámica es la búsqueda constante de aumentar la  proactividad, desplazando la pregunta fundamental: ¿de qué manera podemos asegurar un verdadero descanso? Mantener este ritmo acelerado nos expone al riesgo de padecer burnout, una condición que desborda el ámbito laboral y académico para asentarse en la vida cotidiana. Bajo este estado, dejamos de disfrutar las experiencias diarias y los vínculos personales, transformando la existencia en una mera secuencia de tareas rutinarias donde perdemos el rol protagónico de nuestra propia vida. Para prevenir esto, resulta importante comprender que el cansancio no se alivia únicamente durmiendo, sino que es necesario implementar una estrategia integral que abarque el descanso físico, mental y social.

Ante las exigencias y el desgaste de la rutina diaria, existen múltiples alternativas para enfrentar el cansancio. Como parece que esta presión por ser siempre productivos no va a desaparecer pronto, es clave encontrar nuevas formas de descanso que se ajusten mejor a tus hábitos personales y profesionales, garantizando que el autocuidado se perciba como un momento genuino de reconexión personal y no como una obligación adicional. A continuación te comparto cinco estrategias sencillas para manejar el agotamiento:

  1. Realizar actividad física: implica incorporar al menos 30 minutos de actividad física en el día a día. Esto incluye la práctica de deportes tales como fútbol, natación, ciclismo o correr, así como caminatas al aire libre. De acuerdo con Sarah Giovagnoli, fisióloga del ejercicio en el Shaw Cancer Center, el ejercicio estimula la circulación y el flujo de oxígeno hacia el cuerpo y el cerebro, lo que favorece la producción de energía mitocondrial, reduciendo la fatiga y optimizando la función cognitiva (Welsh, 2023). Asimismo, realizar estiramientos de brazos y piernas cada hora tras permanecer sentado por tiempo prolongado estimula la circulación de la sangre, previene la hinchazón y alivia los dolores asociados a la inmovilidad. Esta rutina puede integrarse en el transcurso del trabajo o del estudio, así como antes de comenzar la jornada o al finalizarla.
  2. Higiene del sueño: consiste en adoptar hábitos y adecuar el entorno para garantizar un descanso verdaderamente reparador. Entre las recomendaciones principales destacan mantener un horario constante de siete a ocho horas diarias de sueño, reducir el ruido en el espacio de descanso y evitar el consumo de cafeína antes de dormir. Asimismo, se aconseja apagar las pantallas al menos 30 minutos antes de ir a la cama. Mantener estos hábitos contribuye a la disminución del estrés, a optimizar el rendimiento cognitivo (como la memoria, la concentración y la toma de decisiones) y a permitir que el cuerpo y la mente se recuperen de manera adecuada para el siguiente día (Lakshme et al., 2025).
  3. Mindfulness: Jon Kabat-Zinn, profesor de medicina y pionero en la introducción del mindfulness en Occidente, lo define como la práctica de dirigir la atención al momento presente de forma intencionada y libre de juicios. Esta disciplina favorece el descanso y la calma mental, optimiza la autorregulación emocional y proporciona herramientas para afrontar situaciones que provocan estrés o ansiedad. El objetivo central es cultivar la relajación y la atención plena, desplazando el enfoque del entorno exterior hacia las propias intenciones y pensamientos (Roldán, 2021). Una técnica que se puede emplear es la llamada Técnica 5-4-3-2-1, la cual consiste en un ejercicio práctico de anclaje (grounding) diseñado para apaciguar la ansiedad y reconectar con el presente recurriendo a los cinco sentidos. Se recomienda aplicarlas ante situaciones de estrés o en medio de tus actividades:
  • 5 – Ver: observar detenidamente cinco elementos de tu entorno, prestando atención a detalles como sus formas o colores.
  • 4 – Tocar: reconocer cuatro sensaciones táctiles (la textura de la ropa o el contacto con una superficie).
  • 3 – Oír: identificar tres estímulos auditivos a tu alrededor, tales como la respiración propia o el sonido de algún dispositivo.
  • 2 – Oler: percibir dos aromas del entorno o evocar dos de tus fragancias preferidas.
  • 1 – Saborear: enfocarse en un gusto presente en el paladar, tomar un sorbo de agua o notar el sabor de la propia saliva.
Crédito: Foto de Dan Counsell en Unsplash.
  1. Actividades de ocio: consiste en dedicar tiempo a actividades como leer, armar rompecabezas, dibujar, mirar por la ventana o compartir tiempo con familia o amistades por el mero gusto de hacerlo. Al romper con la idea de que todo instante debe aprovecharse, esta práctica favorece el descanso efectivo. Se puede incorporar durante los ratos libres o en el fin de semana.
  2. Desconexión digital: dado el ritmo acelerado de la vida moderna y el bombardeo constante de correos, mensajes y redes sociales, resulta indispensable establecer pausas digitales. Esta estrategia promueve supervisar las horas frente a las pantallas, definir horarios estrictos de uso y tomar descansos programados de los entornos virtuales. El objetivo es aliviar la carga mental e incentivar el disfrute de un tiempo libre de calidad, pudiéndose implementar a lo largo de la jornada diaria o durante los fines de semana.

¿Cuál de estas opciones te interesaría poner en práctica? Te invito a descubrir la alternativa de descanso que mejor se ajuste a tus necesidades individuales y, ante todo, a hacer frente al constante aumento de la productividad desmedida en tu entorno. No se trata de cuestionar las responsabilidades académicas o laborales, que son inherentes a la vida cotidiana, sino de reconocer que, para vivirlas plenamente, es fundamental encontrar un equilibrio saludable que integre periodos de descanso genuinos entre las actividades diarias, permitiéndote así vivir plenamente y gozar de cada proceso.

Crédito: Foto de Eugene Chystiakov en Unsplash.

Referencias

Alpañés, E. (2024). La era del gran agotamiento: cómo el trabajo consume nuestra energía y hasta nuestro ocio. https://elpais.com/salud-y-bienestar/2024-05-28/la-era-del-gran-agotamiento-como-el-trabajo-consume-nuestra-energia-y-hasta-nuestro-ocio.html#?prm=copy_link

Lakshme, S. V., Sharranesh, R., Yong Khang, Y., & Arvinder-Singh, H. S. (2025). Sleep quality, sleep hygiene practices and their influencing factors among Malaysian university students: A cross-sectional study. Malaysian family physician : the official journal of the Academy of Family Physicians of Malaysia, 20, 22. https://doi.org/10.51866/oa.717

Roldán, K. (2021). Meditación y mindfulness como técnicas alternativas para reducción del estrés en la organización. https://repository.unad.edu.co/bitstream/handle/10596/40500/Karoldan.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Welsh, S. (2023). Cómo el ejercicio puede ayudar a combatir la fatiga. https://www.vailhealth.org/es/noticias/como-el-ejercicio-puede-ayudar-a-combatir-la-fatiga/