El club de las miradas

Por Andrés Bermea, ExaUDEM de la Licenciatura en Ciencias de la Información (’77)

Estoy convencido de que son completamente diferentes las experiencias de ver una película en una sala de cine, ya sea en solitario, con amigos o con un grupo interesado en ahondar en la propuesta de un filme y su lenguaje cinematográfico, y aunque todas son válidas, para mí la más enriquecedora es la última.

Cuando me preguntan cuál es mi película favorita, por mucho tiempo me pareció imposible reducir alguna al título de “la que más me ha gustado”, así que prefiero dar esta respuesta: las películas que más me gustan son aquellas que no terminan cuando acaba la proyección, sino que te las llevas contigo porque empiezan a germinar nuevas emociones y pensamientos. Aquellas que, de alguna manera, te acarician la inteligencia y que te tratan como un ser pensante capaz de comprender lo que un director cinematográfico te propone sobre un tema en específico y, tal vez, hasta completar la cinta. O que te dejan la deliciosa sensación parecida a la de ver un cuadro precioso o de leer una historia que detona profundas emociones y sentimientos.

Crédito: Foto de Mike Bautista en Unsplash.

Lo que resulta de lo más interesante es que lo que yo perciba de una película resulta muy diferente a lo que perciba otra persona y viceversa. Ahora que acaban de darse a conocer las nominaciones a los premios Oscar para este 2026, se rompió un récord que parecía un techo inalcanzable: la película Sinners (2025) alcanzó dieciséis nominaciones… ¡jamás había sucedido algo así! El anterior récord de más nominaciones fue de catorce, lo compartían: All about Eve (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016). 

“¿Qué? ¿Cómo?”, externaron varias voces. ¿Cómo una película de zombies y vampiros, de terror fuerte y violencia gráfica logra eso? La verdad creo que para nada se trata meramente de zombies y vampiros que solo buscan hacerte saltar de la butaca. Pienso, más bien, que se trata de una metáfora, sí, muy violenta, pero por la durísima crueldad que experimentó la raza negra a manos de la sociedad blanca (los zombies y vampiros) en los Estados Unidos en la época de la segregación racial, aproximadamente entre 1877 y mediados de la década de 1950.

Si tu mirada de una película puede llegar a ser hasta diametralmente parecida a la mía, ¿qué tal si nos reunimos los que estemos interesados en el tema y cada quién comparte sus opiniones? Este encuentro nos puede hacer cambiar la manera en la que vemos una película. Así fue como me surgió la idea de proponer la formación de un club de cine a la Coordinación de los Clubes ExaUDEM, que encabeza Liliana Pérez Aguilar. Por fortuna la idea resonó de manera favorable y un buen grupo de compañeros ExaUDEM nos dimos a la tarea de crear el Club ExaUDEM de Cine, al que cariñosamente llamamos “El club de las miradas”.

Se trata de un espacio abierto de la Universidad de Monterrey dirigido a exalumnos, estudiantes, funcionarios e invitados con el propósito de formar una auténtica comunidad y disfrutar, descubrir y conversar sobre el cine y sus películas. Aquí cada persona aporta su propia visión y enriquece la experiencia.

Crédito: Foto de Aneta Pawlik en Unsplash.

En cada encuentro proyectamos una película y, después de verla, abrimos el diálogo para compartir reflexiones, anécdotas y miradas distintas. No pretendemos ser expertos, eruditos ni especialistas, sino vivir el cine de forma cercana, divertida y significativa, colectivamente. Porque en el cine no existe solo una forma de mirar. Todas las miradas suman.

El nombre “El club de las miradas” surge de la convicción de que el cine no se limita a lo que se ve en pantalla, sino que se enriquece con las distintas interpretaciones que cada espectador aporta. La palabra “miradas” simboliza pluralidad, apertura y diversidad: cada persona, sin importar su edad o conocimiento del cine, tiene algo valioso qué compartir. Además, la elección de la palabra “club” no es casual; se alinea de manera natural con la tradición universitaria de la UDEM y de sus exalumnos, en la que los clubes representan espacio de encuentro, comunidad y formación integral.

Este título lo inserta de inmediato en el ecosistema de actividades de los graduados de nuestra alma mater, con la misma cercanía y espíritu participativo que caracteriza a los demás clubes. De esta forma, “El club de las miradas” transmite calidez, inclusión y pertenencia, mientras destaca la esencia del proyecto: un espacio donde el cine se disfruta de manera colectiva y donde cada mirada cuenta.

Este club se fundó el 25 de noviembre del 2025 en un evento en el que quedó institucionalizada formalmente nuestra comunidad y la declaración de inauguración estuvo a cargo de Luis Enrique García Esquivel, director de ExaUDEM, acompañado por integrantes de su equipo.

Iniciamos el 2026 con entusiasmo, ya que en febrero lanzamos nuestro primer ciclo de proyecciones con las películas nominadas al Oscar en la categoría de mejor película internacional. Las fechas son el 9, 16 y 23 de febrero, el 2 y el 11 de marzo, todas a las 19:00 horas, teniendo como sede el Claustro Universitario ubicado en el edificio de Rectoría. 

¿Te gustaría asistir? ¡Te invitamos! Y si quieres venir con un acompañante, los recibiremos con gusto. Pueden registrarse dando clic aquí.

En cada encuentro veremos una película y luego abriremos el diálogo para compartir reflexiones y anécdotas. No se trata de ser expertos ni especialistas, sino de vivir el cine de manera cercana, gozosa y significativa todos juntos.

Haz tuyo mi lema: El cine compartido es más divertido.