El poder de los espacios verdes

Por: Karol Ramos, estudiante UDEM de la Licenciatura en Psicología.

¿Alguna vez has sentido que eres más productivo o que se te facilita más concentrarte al trabajar en un espacio verde? Las áreas verdes se consideran un ambiente restaurador y se usan de varias maneras, tanto para recreación como para realizar actividades productivas. 

Diversas investigaciones han demostrado que el contacto con la naturaleza impacta de manera positiva en la presión sanguínea, los niveles de colesterol en la sangre, las actitudes en la vida y la reducción del estrés. 

Crédito: Foto de Fern M. Lomibao en Unsplash.

De acuerdo con Soto et al. (2016), algunos de los beneficios de las áreas verdes son: 

● Potencial restaurativo 

● Reducción de la fatiga mental 

● Mejora del funcionamiento cognitivo 

● Recuperación del estrés 

● Cambios positivos en el estado de ánimo 

● Mejora en la cohesión social 

● Incremento en la productividad laboral 

Todos estos beneficios se pueden interpretar como formas de restauración psicológica; esta se define como la renovación de recursos funcionales, tanto físicos como mentales. De igual forma, las áreas verdes ayudan a restaurar las capacidades cognitivas si estas se han sometido a una disminución. 

Crédito: Foto de Frédéric LO BRUTTO en Unsplash.

La exposición a áreas verdes o ambientes naturales suele tener efectos diferentes tanto en personas que se encuentran bajo altos niveles de estrés, así como las que no. En el primer grupo, el estrés se reduce y el miedo disminuye; las personas suelen sentir mayor felicidad, placer y libertad. En el segundo, las áreas verdes suelen ayudar a sentir mayor sensación de tranquilidad, poder, menor fatiga y confusión. Independientemente del estado de ánimo o condición emotiva, el contacto con las áreas verdes se relaciona con un mayor afecto positivo, mayor activación y relajación, y se vincula con una menor sensación de ira, tensión, ansiedad y hostilidad. 

De acuerdo con la Teoría de la Restauración de la Atención propuesta por Stephen y Rachel Kaplan, las áreas verdes promueven un tipo de atención involuntaria que se denomina como fascinación suave; por ejemplo, ver el movimiento de las hojas, las nubes o del agua. Esto permite que los recursos de atención dirigida descansen y se recuperen ya que en la fascinación suave no se necesita hacer ningún esfuerzo; en cambio, cuando se dirige la atención a una tarea en específico, se utilizan más recursos cognitivos ya que se requiere filtrar estímulos, concentración y motivación. 

Crédito: Foto de JIAWEI QIAN en Unsplash

Las áreas verdes no solo representan espacios de recreación, sino que también cumplen una función esencial en la salud mental y en la interacción social al favorecer la concentración y mejorar el estado de ánimo. Su presencia en la vida cotidiana puede marcar una diferencia significativa en el bienestar de las personas, especialmente en contextos urbanos donde el estrés y la sobrecarga de estímulos son constantes.

Referencias

Martínez-Soto, J., Montero, M., López-Lena, M., & de la Roca Chiapas, J. M. (2016). Efectos psicoambientales de las áreas verdes en la salud mental. Interamerican journal of psychology, 50(2), 204-2014.