
Un graffiti… ¿vivo?
Por: Mayra Meneses
En los últimos años, una corriente artística poco convencional ha ido ganando terreno en las calles de diversas ciudades del mundo: el moss graffiti o grafiti con musgo. Esta técnica utiliza musgo vivo como el medio para crear imágenes y mensajes en las paredes. Es un arte que no solo decora, sino que también promueve la conciencia ecológica, transformando espacios urbanos en pequeños pulmones verdes.
Con esta técnica se crean imágenes utilizando musgo vivo, el cual crece y cambia a lo largo del tiempo. A medida que la planta se expande, la obra de arte cobra una vida propia, conectando el arte con el ciclo natural.


Una alternativa verde para revalorizar espacios
Este tipo de muralismo se ha convertido en una alternativa ecológica al graffiti convencional. El musgo vivo se adhiere a las superficies mediante una mezcla especial que incluye agua, yogur, azúcar, musgo y otros ingredientes naturales. Artistas como Jennifer Illet, Anna Garforth, Carly Schmitt y 2alas logran embellecer el entorno y fomentar una reflexión sobre el impacto ambiental de las ciudades.
El graffiti con musgo se convierte, así, en una opción para revalorizar el espacio público, ofreciendo a los habitantes de las grandes urbes una nueva perspectiva sobre su entorno. Además, tiene el potencial de funcionar como una herramienta poderosa para transformar las calles en galerías vivas y respirables.




