
La proteína es la nueva obsesión
Por: Diana Alejandra Guzmán Díaz. Profesora de la Licenciatura en Nutrición. UDEM.
Yogures que promocionan cuánta proteína tienen. Barras de proteína. Botanas de proteína. Restaurantes especializados en proteína. Proteína en polvo basada en chícharos. ¿Cuándo llegamos tan lejos con esta moda alimentaria?
Desde hace algunos meses, ya sea en anaqueles de supermercado o refrigeradores de tiendas de conveniencia, encontramos productos con etiquetas que presumen, “alto contenido de proteína”. También es ampliamente visto en restaurantes, los cuales ofrecen opciones de platillos high protein en sus menús y se anuncian como sinónimo de salud. Toda esta “obsesión por la proteína” se refleja y refuerza en las redes cookies, donde hallamos recetas, suplementos y retos enfocados en aumentar el consumo de este nutriente. Pero, ¿de dónde surge esta fiebre por la proteína?
¿Qué es la proteína?
La palabra proviene del griego proteios y se traduce como “primordial” o “primero”. Hace referencia a una macromolécula biológica formada por la unión de aminoácidos mediante enlaces peptídicos. Estas moléculas son esenciales para la vida, ya que desempeñan el mayor número de funciones en las células de los seres vivos, necesarias para la estructura, función y regulación de los tejidos y órganos del cuerpo. Se hallan en alimentos de origen animal y vegetal, y su equilibrio es la clave para tener buena salud.
¿Cuánta proteína necesitamos?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que la cantidad de proteínas recomendada para un adulto sano es de 0.8 gramos por kilogramo de peso. Sin embargo, esta cantidad puede variar debido a factores como el obtener de alimentos de origen persona. La proteína la podemos ca, y los objetivos de salud de la el tipo y el nivel de actividad físi- sexo, el estilo de vida, la edad, el tipo de nivel de actividad física, y los objetivos de salud de la persona. La proteína la podemos obtener de alimentos de origen animal, como carnes, huevo, lácteos y derivados, y de origen vegetal (frutos secos, legumbres y soya).
La cantidad de proteínas recomendada para un adulto sano es de 0.8gr por kilogramo de peso.

¿Dietas hiperproteicas: una moda o una necesidad?
Las tendencias como la dieta paleo y la keto que se basan en la reducción de los carbohidratos y el aumento de las proteínas, así como los productos con alto contenido proteico, han sido las protagonistas de esta “obsesión” debido al interés y la inquietud creciente de los consumidores por el bienestar integral y la percepción de los beneficios que se le pueden atribuir a este macronutriente, como la reducción de peso, el aumento de masa muscular y el efecto saciante. Lo anterior ha dejado de ser de interés exclusivo para las personas que buscan incrementar la masa muscular en el gimnasio, impulsando un creciemiento exponencial por parte de la industria alimentaria en el desarrollo de nuevos productos que cubran esta necesidad.
Beneficios y precauciones
En una revisión sistemática de estudios científicos en 2022, se muestra que el uso de las proteínas puede ser una estrategia eficaz para regular el apetito y prevenir el aumento de peso corporal. En los adultos mayores, se ha constatado que la suplementación con proteínas asociada al entrenamiento de resistencia produce mayores incrementos de masa magra que si solo se realiza el entrenamiento de resistencia. En los atletas, está relacionada con la síntesis de proteínas, la masa magra y la recuperación tras el ejercicio.
Sin embargo, el exceso también tiene riesgos. Se ha asociado con una mayor pérdida de masa ósea y disfunción renal, especialmente en personas con enfermedades de riñón preexistentes. Aunque hay poca evidencia de que una ingesta elevada en proteínas sea peligrosa para personas sanas, el balance sigue siendo fundamental.
Equilibrio por encima de todo
Tal y como ocurre con todos los nutrientes: no deberíamos consumir este macronutriente ni en menor ni en mayor cantidad de la recomendada. No todas las personas ni todos los estilos de vida requieren cantidades elevadas; un aporte moderado con una dieta equilibrada (proteínas, carbohidratos y grasas) es suficiente para quienes buscan un estilo de vida saludable.
Las proteínas son, sin duda, esenciales. Pero más allá de las modas, la clave está en aprender a escuchar el cuerpo y nutrirlo con equilibrio y conciencia.


