De aquí y de allá: Nómadas digitales

Si viajáramos al pasado para contarles a empleadores y líderes de opinión que, en el futuro, buena
parte de la fuerza laboral no tiene la necesidad de estar en un lugar fijo de trabajo, se reirían en
nuestra cara y, en algunos casos, nos darían sermones sobre cómo eso no es posible.

La cultura del desarrollo organizacional nos preparó para esto, sustituyendo en muchos casos las “horas checadas” en la oficina por el establecimiento y cum- plimiento de objetivos. Culturalmente fue un reto dejar de ver el reloj para empezar a ver los resultados —y lo es todavía para muchas empresas—. Confiábamos que, con el paso del tiempo, esto sería más aceptado, pero no esperábamos que la revolución nos empujara tan rápido a un siguiente nivel: los nómadas digitales.

¿QUIÉNES SON?

De manera práctica, son personas que tienen la posibilidad de trabajar de forma remota, con mínima restricción de horarios o locación, teniendo la libertad de estar donde ellos decidan sea su próximo destino. La tecnología avanzada y la conectividad global son las bases que sustentan el estilo de vida de los nómadas digitales. Con esta combinación se vive la pasión de explorar el mundo, mientras son acompañados de su trabajo donde quiera que estén y, de ese modo, continuar con el sustento de su forma de vida.

En el mundo, el número de nómadas digitales va en aumento y la tendencia es que siga así. Statista, empresa de investigación de mercado, estima que en 2023 serán 1.87 mil millones a nivel mundial, lo que representa cerca del 25 % de la fuerza laboral global.

El crecimiento de la economía digital sustenta este nomadismo. El informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) proyecta que el comercio electrónico mundial alcanzará los 6.6 billones de dólares en el año 2023, un aumento significativo en comparación con los años anteriores. Esto brinda oportunidades para el trabajo de forma remota y sin fronteras geográficas.

Adicional a esto, las empresas están adoptando cada vez más los modelos de trabajo remoto y flexibles. Según la encuesta realizada por la empresa de reclutamiento Randstad, el 85 % de las compañías contempla implementar políticas de trabajo flexible en el año 2023. Con esto, más personas podrán trabajar a distancia y tendrán la facilidad de convertirse en nómadas digitales.

ACOPLARSE AL SISTEMA

Con la pandemia, muchas empresas adoptaron el trabajo remoto con resultados positivos, lo que aumentó su aceptación y viabilidad. Además, el impacto emocional y mental del confinamiento llevó a muchas personas a replantearse sus prioridades, buscando un mayor libertad y flexibilidad en su estilo de vida.

Con el aumento de gente que trabaja de forma remota, el crecimiento de la economía digital y la proliferación generalizada del trabajo flexible, los nómadas digitales están redefiniendo el modo de laborar y vivir, mientras continúan su productividad y éxito en sus carreras. Para las empresas, el reto está en aprovechar el talento de estas personas buscando perspectivas de administración distintas. Ya no solo es una buena idea tener KPIs para medir a los colaboradores… es la única vía. Adicional a esto, los paquetes de sueldo, prestaciones y beneficios deben ser atractivos y de interés de las generaciones digitales, ya que hoy existen estrategias de compensación que pueden catalogarse como obsoletas o de no interés.



EL CASO MEXICANO: SOL, ARENA… Y COMPUTADORA

México, con su disfrutable cultura, bellos paisajes y constante mejora en sus servicios tecnológicos, es altamente apreciado como destino de esta tribu digital.

Según el INEGI, la Ciudad de México es el destino principal en nuestro país. Se estima que el 15 % de los nómadas digitales en México la elige aprovechando la oferta de espacios de coworking y su infraestructura tecnológica de vanguardia.

La Riviera Maya no se queda atrás: Playa del Carmen es la principal ciudad, con la elección del 10 % de los nómadas digitales en nuestro país. Esto es por la posibilidad de combinar la responsabilidad laboral con una calidad de vida rodeada de hermosas playas, clima tropical, actividades al aire libre y una vibrante
comunidad internacional.

El Instituto Nacional del Emprendedor reconoce que Guadalajara, Monterrey y Oaxaca han ganado popularidad, ya que ofrecen una combinación única de historia, cultura y modernidad. En el caso de la capital de Jalisco, se estima que un 8 % de los nómadas digitales disfruta de su ecosistema tecnológico en desarrollo y el derroche de capital enfocado a startups.

Según estimaciones del Banco de México, se espera que los nómadas digitales en el país alcancen un contundente 20 % de la fuerza laboral para finales de este año, coincidiendo con la tendencia global y reforzando su relevancia en la economía mexicana.

PERTENECER AL CLAN

Los nómadas digitales tienen diversas nacionalidades y los mexicanos se hacen presentes en esta comunidad. Si bien las profesiones usuales para esta modalidad de vida están atadas a culturas de vanguardia tecnológica (desarrollo web, diseño gráfico, marketing digital, consultoría en línea y enseñanza en línea), esto no es limitante ya que la posibilidad de pertenecer o no a este clan se resume en utilizar las herramientas correctas y tener la “valentía” para darnos permiso de hacerlo y comprometernos a cumplir y exceder expectativas de una forma temporalmente inusual.

El futuro no tuvo que alcanzar a México; nuestro país desarrolló su crecimiento a la par de la evolución tecnológica global y nos convertimos en un lugar atractivo y viable para una fuerza laboral en crecimiento, de impacto y con alta plusvalía.