
Historias que inspiran
Por: Eneida Ortiz, estudiante de la Licenciatura en Letras
Desde el inicio supe que mi camino estaba en las humanidades. Mi relación con la literatura, la escritura y el análisis cultural siempre ha sido muy cercana; incluso considero que mi propio nombre refleja de cierta manera esa conexión tan profunda con el lenguaje y la sensibilidad artística.
A lo largo de mi formación académica he descubierto que las humanidades no solo representan un interés personal, sino también una forma de comprender el mundo y de relacionarme con los demás.
Disfruto especialmente la lectura crítica, la reflexión sobre los textos y la exploración de distintas perspectivas culturales y sociales a través de la literatura. Asimismo, debo admitir que otro factor que reforzó mi decisión fue mi desempeño en el examen de admisión. En la sección de español obtuve una puntuación casi perfecta sin haber estudiado previamente, lo que me hizo reconocer que poseía una afinidad natural con el lenguaje, la comprensión lectora y la expresión escrita. Ese resultado terminó de confirmar que había elegido un camino acorde con mis habilidades e intereses.
Elegí a la Universidad de Monterrey como mi casa de estudios debido a su enfoque humanista. Esta visión académica y cultural fue algo que llamó mi atención al momento de elegir dónde estudiar.

Sentía que era un espacio donde mi interés por la literatura, el pensamiento crítico y la sensibilidad artística podría desarrollarse de forma auténtica. Además, mi elección también estuvo influenciada por un vínculo personal y familiar, ya que mi papá estudió en la UDEM. De cierta manera, eso generó en mí una cercanía previa con la Universidad y un interés aún mayor por formar parte de una institución que ya tenía un significado importante dentro de mi familia.
Cuento con una beca del 30% que me otorgó la UDEM, y ha representado una ayuda fundamental durante mi formación académica. Sin ese apoyo habría sido mucho más complicado para mí poder estudiar en la UDEM y continuar desarrollándome dentro de la carrera que tanto me apasiona. Más allá del aspecto económico, esta beca significó una oportunidad que transformó mi vida personal y académica. Gracias a ese apoyo pude cumplir una de mis mayores ambiciones: realizar un intercambio y vivir una temporada en Finlandia. Esa experiencia marcó un antes y un después para mí, pues me permitió conocer nuevas formas de pensar, convivir con otra cultura y ampliar mi perspectiva sobre la vida y sobre mí misma. Vivir lejos de casa me hizo crecer de manera personal, emocional y académica, al punto de sentir que regresé siendo una persona completamente distinta.

Por ello, es una oportunidad que valoro y que agradezco todos los días a mi Universidad, ya que no solo contribuyó a mi educación profesional, sino también a mi crecimiento humano y personal.
Mis planes a futuro son muy claros, y cada día trabajo para acercarme más a ellos. Tengo la meta de regresar a Finlandia y construir una vida allá, integrarme a la sociedad finlandesa y aportar de manera positiva con los mismos valores de esfuerzo, respeto y compromiso que me enseñaron mis padres y la UDEM.
En el ámbito profesional me gustaría desarrollarme dentro del mundo editorial, ya sea trabajando para una editorial o ejerciendo como periodista enfocada en la cobertura de conciertos y eventos musicales, un área que combina mi interés por la escritura, la cultura y las expresiones artísticas contemporáneas. Hoy en día continúo trabajando para alcanzar esa meta paso a paso. El primero de ellos es concluir mis estudios universitarios con calificaciones ejemplares y seguir fortaleciendo mi formación académica y profesional. Después de ello, mi objetivo es obtener una beca para cursar una maestría en la University of Helsinki, una institución que representa una gran oportunidad para continuar creciendo tanto académica como personalmente.

En pocas palabras, considero que el apoyo que brindan las becas es sumamente valioso, ya que permiten que muchos estudiantes tengan la oportunidad de formarse en una institución de prestigio y acceder a experiencias que, de otra manera, podrían resultar inalcanzables. Más allá del apoyo económico, las becas abren puertas, impulsan el crecimiento académico y personal, y motivan a los estudiantes a aspirar a metas cada vez más grandes. En mi caso, han representado una herramienta fundamental para seguir construyendo mi futuro y acercarme a los objetivos que deseo alcanzar.
La Universidad de Monterrey me inspira a seguir trabajando por mis metas gracias a las personas que forman parte de ella. Mis profesores han sido una gran motivación debido a sus trayectorias, su pasión por lo que hacen y la manera en que transmiten su conocimiento con tanta entrega. Escuchar sus experiencias me hace sentir que los sueños profesionales pueden alcanzarse con disciplina y amor por aquello que uno estudia. De igual manera, mis directores del programa académico y las personas que me han acompañado dentro de la Universidad siempre me han brindado apoyo, orientación y confianza en los momentos más importantes de mi vida académica. También admiro a mis compañeros, pues veo en ellos una dedicación y compromiso que me inspira todos los días a esforzarme más. Me siento muy afortunada de haber coincidido con personas tan talentosas, sensibles y trabajadoras, a quienes quiero muchísimo y de quienes he aprendido tanto dentro como fuera del aula.

