Sueño 0 – Coronavirus 1

El estrés de vivir en esta cuarentena, más las noticias constantes de los retos y problemas que enfrentamos ante el coronavirus, son suficientes para quitarle el sueño a cualquiera. No estás solo si no has podido dormir bien. Ya sea que tengas pesadillas, muchas horas de sueño pero te sigas sintiendo cansado o el insomnio te ataca cada noche, es normal. Esta función corporal que es clave en mantenernos saludables, sufre los efectos colaterales de tener una nueva rutina mientras nos quedamos en casa, una ironía cuando por fin tenemos el tiempo para dormir.

Podemos perder un día de buen sueño, en el que durmamos menos de las ocho horas recomendadas, con mal humor o reacciones lentas, pero es poco probable que nos afecte más que eso. El problema es que, si se prolonga un mal descanso o es interrumpido constantemente, nuestro sistema inmune sufre. Esto es algo que no podemos permitir en un momento en el que nuestra salud peligra…y una preocupación más, como si no tuviéramos suficiente para alimentar el insomnio.

De acuerdo a la Diego Redolar, neurocientífico e investigador de la Universidad Abierta de Cataluña, el encierro hace que el cerebro pierda señales externas que ayudan a nuestro cerebro a regular los ritmos circadianos que se encargar de decirnos en qué momento del día estamos, ya que cambia nuestra exposición a la luz solar. Como no tenemos una rutina de salir a la escuela o a comer, observando claramente estos cambios en el día, perdemos los hábitos que nos ayudan a conciliar el sueño a la hora de ir a dormir. Y sí, la luz artificial del celular, la computadora o la tele aumenta la alternación de esta rutina.

Estamos viviendo dentro lo que parecería una trama de ciencia ficción o de una película de suspenso, pero la realidad está superando la ficción. Esta incertidumbre a diferencia del final de una película, le da nueva material a nuestras pesadillas cuando logramos conciliar el sueño.

En Twitter, muchas personas han comentado sus experiencias, desde el apocalipsis zombie o tragicomedias como que la aspiradora Roomba los contagia. No queremos darte ideas que te hagan sudar de noche y despertar de golpe, pero es bueno saber que no eres el único y pensar que la imaginación puede ser muy poderosa y hasta cómica aún en circunstancias difíciles.

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Los sueños tienen un papel importante en la regulación de las emociones, por lo que son un mecanismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones nuevas. Mientras mayor sea la carga emocional o el conflicto que nos genere, es más probable que acabe en nuestros sueños.

Considerando que la preocupación del coronavirus está por todos lados y que recibimos noticias diarias sobre nuevas superficies o situaciones de riesgo, entendemos porque son los nuevos protagonistas recurrentes. Mientras eso sucede, nuestro cerebro se entrena simulando situaciones complicadas para ensayar y anticipar nuestras reacciones.

El estrés también es parte del problema en el que nos despertamos antes, estamos cansados durante el día o nos da un sueño incontrolable. Esta comprobado que el dormir mal es una manifestación de nuestro estrés.

El cerebro está en un estado en el que se prepara para atacar o huir ante el problema, pero al estar encerrados de manera segura en casa, la única manera de reaccionar ante este estado de alerta que nos prepara para el desastre afecta nuestro cuerpo. Si la causa del estrés no es algo que podamos resolver o descartar fácilmente, como es el caso del coronavirus, y no descargamos adecuadamente nuestro estrés, ese estado de alerta desgasta a nuestro cerebro, ya sea con ansiedad, cambios de humor e insomnio.

No todo está perdido, ya que podemos tener pequeños cambios que nos ayuden a regresar a un patrón de sueño saludable. Trata de mantener un horario, la misma hora para irte a dormir y para despertar. Sabemos que hemos cambiado lo que comemos, pero evita caer en botanas de mucha azúcar que te generen picos de energía ni tomar estimulantes como la cafeína o el chocolate por las noches para facilitar la reacción natural de tu cuerpo hacia el sueño.

Recuerda que el ejercicio es básico para descargar el estrés o ansiedad y que no se lo cobre a tu cuerpo a la hora de dormir. También trata de mantener una postura correcta al trabajar en la computadora y toma algunos descansos para caminar por tu casa. Y por favor, no te tires todo el día en el sofá, ya que la mala postura y el estar quieto por mucho tiempo, le da una señal a tu cuerpo de que es hora de descansar además de drenar tu energía ya que una mala postura hace que tu cuerpo trabaje de más para compensar.

Aleja tu celular y demás pantallas antes de dormirte y si puedes, desde una hora antes de lo que planees dormir. Nuestro cerebro se confunde con la luz artificial y piensa que es de día, por lo que activa tu mente. Y por favor, que las noticias y reportes del coronavirus no sean lo último que leas en el día, para que no le des vueltas al tema en tu cama ni en tus pesadillas.

Enfócate en lo positivo que encontramos en esta situación, como el tiempo que no pasamos en el coche, por lo que puedes dormir más antes de tener que despertarte para la clase de 7, o que si te organizas, podrías tomar una siesta de 15 minutos a mediodía si fue un día pesado de tareas y proyectos. Esperamos que pronto pasemos esto y lo único que nos preocupe sea quitarnos el hábito de querer tomar una siesta a media clase cuando ya estemos de regreso en nuestras rutinas.