¿Quién es Banksy? La teoría preferida de internet

Cada año podrías encontrar una o varias notas que se hacen la misma pregunta: ¿Quién es Banksy? El artista callejero no deja un año sin dar de qué hablar, incluso en este 2020 en plena pandemia hizo un graffiti en el metro londinense sobre el uso de cubrebocas y financió un barco humanitario para migrantes en el Mediterráneo.

Banksy ha logrado una hazaña increíble: mantenerse anónimo en la era del internet y de la invasión de la privacidad. Y a pesar de que hay muy pocos datos confirmados sobre su identidad, este mes surgió una nueva teoría de quién podría ser el artista urbano detrás del seudónimo de Banksy. En redes sociales creen que se trata de Neil Buchanan, el ex protagonista del programa de Disney de arte para niños Art Attack.

Si esta teoría suena muy simple es por que lo es. Los que la compartieron en Twitter, argumentan que ambos son británicos, Buchanan es conocido por sus grandes obras al aire libre con accesorios multimedia y el arte de Banksy está en ciudades que ambos han visitado.

No hay pruebas ni una razón innegable para esta débil teoría y, finalmente el propio exconductor, a través de su oficina, confirmó que se trataba de fake news.

https://twitter.com/ScouseMan_/status/1301842661364641792?s=20

La realidad es que el anonimato de Banksy está trabajado de una forma muy cuidadosa –no olvidemos que es persona non grata en distintos países con órdenes de aprehensión por el contenido de sus obras–.

Por eso, los únicos datos confirmados que tenemos a la fecha son: es británico, su cuenta de Instagram oficial y que sus obras son protestas sociales a favor de los derechos humanos, las cuales no confirma como suyas hasta que se vuelven públicas en redes sociales o medios. Esto se ha convertido en el “valor agregado” que le da el sello Banksy.

Otras teorías también confirman que es un colectivo y no una sola persona, lo que ayuda a mantener este anonimato. Y, aunque existe cierta polémica de los precios que han alcanzado sus obras, especialmente por ser graffitis, no es casualidad que la Niña del Globo Rojo se vendió por un millón de libras antes de ser “autodestruida” en plena subasta.

Si bien le ha funcionado hasta ahora, el anonimato le está empezando a salir caro, ya que el artista acaba de perder la batalla legal contra Full Colour Black, una compañía de tarjetas de felicitación, por los derechos de su obra “El lanzador de flores”.

Este graffiti de 2005 (que es la imagen de esta nota) apareció por primera vez en un muro de Jerusalén y Banksy aseguró la marca registrada en 2014 de esta imagen ante la Unión Europea. El problema es que Full Colour Black pidió hace dos años el uso de esta imagen argumentando que la marca registrada de Banksy fue obtenida de mala fe y que el artista nunca tuvo la intención de usarla en bienes o servicios. Las autoridades europeas les dieron la razón, estableciendo que si el artista quería proteger el copyright debía perder su anonimato para ser identificado como el propietario incuestionable.

El misterio continúa…hasta el siguiente rumor ¿o pérdida millonaria?